jueves, 28 de agosto de 2008

A.P 16: Descanse en paz


Hace un año que nos confirmaban que Puerta había fallecido. Se había dejado la vida en Nervión, en la casa del sevillismo, en el Gol Sur en el que mi familia siempre se ubico, en un graderío que apenas se separa 200 metros de la calle Palacio Valdés, dónde Antoñito correteaba de pequeño y ya soñaba con llegar donde llegó.

Dicen los que lo conocían como persona que era un tipo fenomenal, que siempre andaba bromeando y que a pesar del éxito profesional, no se había convertido en alguien distante y frío. Yo no tuve la suerte de conocerlo personalmente. Apenas me cruce siete u ocho veces por la calle en la que ambos vivíamos.
Antonio cambió la historia de nuestro club y nos brindó uno de los momentos más felices que recuerdo. Zurdazo y gol. Eran casi la 11 de la noche de un jueves de feria de 2006 y por fin, después de tantos años esperando, Puerta, un canterano, un joven de nervión, nos metía en una final europea, nos abría el camino del éxito.
No se conformó con esto, y se convirtió en un jugadorazo que se marcó dos jugadas increíbles en la final de la Supercopa que ganamos al Barcelona, y que tuvo la valentía de lanzar y marcar un penalti en la tanda de Glasgow de la segunda UEFA. Justo antes de esa tanda, con la afición asustada y apagada porque habíamos dejado escapar el partido en la prórroga, Puerta se dirigió a la grada y arengo a la afición para que reanudarán los cánticos de ánimo. Vaya crack!. No se asustó por lanzar, no se concentró en si mismo para preparar el lanzamiento, se preocupo de que la afición siguiera apoyando al equipo… y luego metió el cuarto penalti.
La semana de su muerte le escuché una entrevista radiofónica en la que señalaba las ganas que tenía de debutar en la Champions con su equipo de siempre. Pero no pudo ser. Le falló lo que en una noche de feria nos había robado a todos. Ya para entonces había debutado en la selección española, pero ya poco importa todo eso.
La muerte no tiene marcha atrás, y la de este chaval es de esas cosas que te hacen dudar de todo, incluso de tu fe. ¿Por qué se llevaría Dios a una PERSONA así? ¿Por qué de esa forma?. Injusto, doloroso e irremediable. Cualquier sevillista hubiera cambiado todos los títulos por la vida de Antonio Puerta. Pero ese cambio nadie nos lo ofrecerá.
La verdad es que parece que fue ayer cuando lloramos. No pasa un día sin que me acuerde de cómo se levantó y se marcho por su propio pie y pensé que se le podía haber acabado el fútbol. Lo que no pensé en aquel instante es que se le acababa la vida.
Ahora, desde aquello, siento la necesidad que mi equipo gane otro título. Pero no para disfrutar yo. Yo ya he disfrutado tanto con los títulos que ganamos con Puerta que no creo que me canse nunca de ir a animar al Sevilla. Quiero que ganemos para que se lo dediquen a Puerta y que todos los jugadores que nos vuelvan a hacer campeones recojan la copa con el 16 a la espalda.

No te olvidamos. Descanse en paz.

domingo, 24 de agosto de 2008

Que orgullo de equipo!

Hoy se han acabado las olimpiadas. Pero no voy a hacer una valoración de la participación de los españoles en todos los deportes.
Pero dado que, como todos sabeís, he practicado durante años el deporte de la canasta, no puedo pasar por alto la oportunidad de destacar la emoción y el orgullo que, en el típico madrugón de estos casos, me ha hecho sentir nuestro Equipo de Baloncesto en su actuación en la final de las olimpiadas de Pekín.
No pienso hacer aquí una crónica del partido. Basta con deciros que hemos jugado de tú a tú con los americanos. Quizás con algunos detalles más, como un Calderón a tope, unos árbitros que hubieran aplicado correctamente las normas FIBA (Pasos de Salida!!!!, en mi época deciamos cámino) podíamos haber obrado el milagro, pero ya da igual.

Lo importante es que desde aquella final de 1984, en la que nos vapulearon con Michael Jordan y once universitarios de los que apenas triunfaron 4 en la NBA, hasta hoy, no sólo hemos logrado disputarles la final y ponerlos en aprietos, sino que los que estaban en frente eran 12 de los mejores jugadores de esa afamada liga de la NBA. Si hicieramos una selección mundial con los 12 mejores jugadores, 8 o 9 de los que hoy jugaban contra España resultarían elegidos.
Esta generación de jugadores ha marcado ya una época dorada del baloncesto patrio; pero más allá de los resultados obtenidos, hay que estar orgullosos y admirarlos por la mentalidad ganadora, el talento a raudales, el espíritu de equipo y el corazón de esta gente, que me/nos ha cautivado.
Muy bonito el mensaje de Gasol en el anuncio de la marca que le viste: "Esta bien que tu país te admire, pero es mucho mejor conseguir que el mundo admire a tu país..." (Ver video que os adjunto). Creo que han conseguido ambas cosa en el día de hoy.

Casi uno a uno, merecerían un comentario sobre lo grandes que son; a estas horas el capitán Carlos Jimenez ya ha anunciado que deja la selección. Esa es la pena. Será difícil reunir tanto talento y tener un equipo de este nivel.
Aunque con gente como Rubio y Rudy el futuro no pinta mal, no?
Os dejo un par de videos resumen.








domingo, 17 de agosto de 2008

Mi nuevo sobrino: Pablo.

El pasado día 6 de Agosto de 2008, alrededor de las tres de la tarde, con 40 grados a la sombra, mi hermano Alberto fue padre de un niño, Pablo, que ha llegado criado a este mundo. Un nuevo sevillista que pesó la friolera de 4 Kilos y 300 gramos. Bien por Menchu, pues las madres son sin duda, las verdaderas protagonistas de los partos.
Yo en los meses previos no daba 5 euros porque mi hermano aguantara todo el parto sin desmayarse, marearse o algo parecido, pero el último ganador del primer premio del último Concurso Internacional de Arquitectura celebrado en Turín, saco fuerzas de flaqueza y salió airoso del trance.

Cantad todos conmigo:
Caminando por la calle, un día irá Pablito, y se encontrará con su tío y a su tío le preguntará: "Tío mío, tío mío, ¿Que equipo es el mejor? Y su tío le dirá que el Sevilla Fútbol Club. Su tío tiene razón, Sevilla Fútbol Club eres el mejor..."

Su tío tomó las primeras fotos de su vida:


Lo de los parecidos os lo dejo a vosotros.


Verano 2008.


Vacaciones contra el Estrés. Mis niñas lucen como soles.

lunes, 12 de mayo de 2008

Los hielos...Un BLUF.

Tres de mayo de 2008. La boda era en la Iglesia de Comillas, a las cinco treinta horas. La climatología buena, como todo el fin de semana.

La garganta de la novia en buen estado a pesar de que se llego a temer por no poder escuchar el Sí Quiero. La nariz de la novia, roja, pero con el maquillaje, perfecta.

Primero llego el novio, como no podía ser de otra forma. La madrina guapa como siempre con un traje largo verde ( no se confirma que llevara el escudo del Betis). El novio lucía chalequillo albero (si Felix, con B) y una corbata granate, tal y como nos había anunciado a todos sus testigos. Conocidas las malas pulgas de éste, ninguno de los testigos fuimos capaces de presentarnos con los mismos colores. Ni siquiera un indignado Mimo.
Cuando se acercó la hora, todos los invitados y testigos desfilamos hacia el interior de una Iglesia bien adornada con las flores elegidas por Ariana. Coto que sabía del retraso, permanecía tranquilo y sonriente, y solo el tamaño del cubo de hielo distraía su atención.

Con el retraso oportuno, como debe ocurrir con toda novia que se precie, llego una guapísima novia, ataviada con traje de Carmen Maza, precioso y favorecedor, del brazo de su padre.

La ceremonia comenzó y se fue desarrollando con normalidad, con un novio muy atento y cariñoso hacia la novia y muchas miradas de complicidad. Todo quedo fenomenal, salvo un pequeño problema de megafonía que no nos importo. Lágrimas del novio tras la intervención de una emocionada Sol. Finalmente, se dieron el SI QUIERO. FELICIDADES! Ya sois marido y mujer.
Los que llevamos tiempo casados compadecemos al novio (esta frase me va a costar un disgusto con Maru)

A petición-imposición de los novios todos los invitados salimos tras ellos, en una clara estrategia de Coto para que no le tiraran arroz. Los subversivos prometieron gritar muchas más veces y más fuerte lo de “Vivan los Novios” (así sería) y Javi propuso cortarle la corbata en trocitos muy muy pequeños.

Saludos, fotos y abrazos a la salida de la Iglesia. Cervecita para hacer tiempo y paseo hasta los autobuses. Llegada al Club de Golf de la celebración. Los novios se desplazaban en un coche antiguo que parece ser había formado parte del parque móvil de Franco.

Los aperitivos no se extendieron mucho y se pudo disfrutar de las bellas vistas del club y su entorno. Mientras el Sevilla Atlético perdía en San Sebastián 1 a 0 y Fernandito y un servidor veíamos más de cerca las ganancias de nuestra apuesta, las mujeres hacían alguna que otra pirueta para no quedarse clavadas en el césped. Más fotos, más saludos…y al comedor.

El comedor era una carpa, con las mesas con nombres de la zona. La cena estuvo muy bien servida, y se compuso de tres platos más postre, que no creo que dejaran con hambre a nadie. Cenamos fenomenal; abrimos boca con una ensalada, continuamos con una merluza de 10 y finalizamos con una carne que también era de sobresaliente. Yo que por problemas de salud no había podido comer en todo el día, lo devoré absolutamente todo. El postre también estaba muy rico.

Mientras comíamos, la mesa de Antonio y Ricardo (bien secundados por Ana Naranjito), fue la líder de los cánticos que tanta ilusión hacían a los novios. El VIVAN LOS NOVIOS se escuchó repetidas veces, mientras Juan Genebat intentaba que organizáramos la ola y proponía un QUE SALUDEN, QUE SALUDEN.
Pero el crack de la boda, ya se había puesto en marcha, y ni corto ni perezoso asaltó la mesa principal abandonando a Perico y compañía para sentarse durante casi media cena con los novios y sus padres. Patricio, querido amigo, tú nunca serás un invitado de relleno.

Casi sin pausa, el vals, que nos llevó directos a la barra libre. Hete aquí, el punto culminante de la boda para Felix, novio que nos había escrito una bonita y personal nota a cada uno de sus invitados. Llega el momento del beber hasta morir y saborear copas con un hielo que no se derrite, unos cubitos que no aguan las copas, con el grosor y la consistencia perfecta. Un detalle que marca la boda pues marca las seis horas de barra libre. Pues bien, un BLUF. Después de las altas expectativas depositadas en la gestión del novio, y a pesar de que la novia sólo se había preocupado por todo lo demás (¿porque se estresan las novias si nosotros gestionamos lo fundamental?), los hielos no dieron la talla.
Hubo otro error, que quedo minimizado por una enfermedad que me impidió beberme los típicos 17 “güisquis”. No había 7 UP ni SPRITE. Desgraciadamente, aunque hubiese habido, no podría haberlo disfrutado. Aconsejado por los gordos y mi propia razón, no se lo comenté al novio para que no me diera con los hielos que se derretían en la cabeza.
La gente bebió, bailó, cantó y se la paso genial. Yo también a pesar de mi sobriedad y mi afonía. Las niñas estaban guapísimas. Entre los niños destaca la elegancia de un Pat con alpargatas blancas y chaqué.
Himno del Sevilla, himno del Betis… cánticos populares de la tierra, exaltación de la amistad donde nuestro Juez siempre se erige como protagonista ( que si Javi, que yo también te quiero). El novio, como no podía ser de otra forma, acabó doblado. La novia, cansada y guapísima.

La boda toca a su fin a las 6 de la mañana… Ha sido un éxito. Hemos colocado al Tito Felix. El mito ha caído.

La próxima boda……..¿la de Juan Genebat? ¿la de Perico? ¿la de Fernan? ¿Chacún? ¿Guada?. En honor a Felix: Saludos a Todos menos a Marta.